Los síntomas del cáncer colorrectal incluyen:
- Diarrea o estreñimiento.
- Sensación que su intestino no se vacía por completo.
- Sangre en las heces (ya sea muy roja y brillante o muy oscura).
- Heces más delgadas de lo normal.
- Dolores o calambres frecuentes por gases, o sensación de llenura o hinchazón.
- Pérdida de peso sin razón conocida.
- Fatiga.
- Náuseas o vómitos.
Debido a que usted puede no presentar síntomas al principio, es importante contar con pruebas de detección. Toda persona mayor de 50 años debe hacerse un examen. Las pruebas incluyen la colonoscopía y pruebas de sangre en heces. Los tratamientos para el cáncer colorrectal incluyen cirugía, quimioterapia, radiación o una combinación de ellas. Generalmente, la cirugía puede curarlo cuando se detecta a tiempo.
El primer paso es la realización de prueba de sangre oculta en heces, que es muy sencilla.
¿En qué consiste la prueba de sangre oculta en las heces?
Basta con dos pequeñas muestras de heces de dos días diferentes recogidas en el propio domicilio, en dos frasquitos diferentes y con el material que facilitan en el centro de salud. Las muestras recogidas en los dos frasquitos se entregarán en el centro de salud para su análisis. Se estima que en torno al 5-6% de las pruebas que resultan positivas responden a un sangrado por cáncer colorrectal, por lo que se aconseja realizar a continuación una colonoscopia para descartarlo.
Si el resultado es positivo, es necesario realizar una colonoscopia.
¿En qué consiste la colonoscopia?
La colonoscopia es una prueba que se realiza con un endoscopio, que dispone de un tubo flexible y fino de fibra óptica que se introduce por el ano, para visualizar, detectar y extirpar las lesiones colorrectales.
Suele durar en torno a 30 minutos y se puede realizar con o sin sedación o anestesia. Las complicaciones son muy poco frecuentes. Aún así, requiere de firma de consentimiento informado para su realización.
¿Para qué sirve la colonoscopia?
Fundamentalmente, sirve para detectar lesiones en el colon y recto. Si el tamaño y tipo de la lesión lo permite, el tumor se extirpa directamente durante la realización de la prueba. Después, solo se precisarán revisiones posteriores. Si no puede extirparse durante la colonoscopia, es necesario recurrir a la cirugía. Una detección precoz mejora el pronóstico.