Como hemos referidos en otros documentos las células del organismos humano se renuevan constantemente y que este es un proceso controlado. De manera que las nuevas células se generan en el número adecuado y con la forma y función celular adecuada.
Pero hay ocasiones en que el proceso falla, y puede fallar en distinto grado y de forma progresiva, desde una lesión benigna que permanecerá estable, hasta una lesión maligna con multiplicación descontrolada y con células anómalas y afuncionales.
Las lesiones benignas de la mama las podemos clasificar en tres grupos:
1. Lesiones no proliferativas: las que permanecerán estables sin invasión de tejidos. Estas mujeres tienen el mismo riesgo de desarrollar cáncer que las mujeres de su misma edad que no padecen la lesión.
Para saber más consulte el siguiente enlace de la escuela de salud: Cambios fisiológicos y lesiones benignas de mama
2. Lesiones proliferativas sin atipia celular: en estas lesiones hay una multiplicación celular excesiva pero su forma o apariencia corresponde con las células normales de la mama. Aún así el riesgo de evolucionar a cáncer de mama es de 1,5 a 2 veces mayor que el de las mujeres de la misma edad y con mama normal. Estas lesiones son:
- Hiperplasia ductal (sin atipia)
3. Lesiones proliferativas con atipia celular: En estas lesiones además de existir una multiplicación celular excesiva las células que se generan no son normales, presentan cambios que las hacen predisponentes a sufrir un proceso de malignización o cáncer. Estas lesiones son:
Presentar alguna de esta lesiones eleva el riesgo de padecer cáncer de mama 4 o 5 veces mas que otra mujer de la misma edad y mama normal. Si además hay antecedentes familiares, el riesgo puede ser superior.
La hiperplasia no suele generar síntomas que la mujer pueda detectar como nódulo palpable. Las lesiones se suelen diagnosticar por mamografía y se confirman posteriormente mediante biopsia con aguja.
Para saber más consulte el siguiente enlace de la escuela de salud: Técnicas diagnósticas del cáncer de mama
Es recomendable que las mujeres con lesiones proliferativas con atipias celulares sigan revisiones médicas periódicas para la valoración del tratamiento. El tratamiento suele ser la extirpación del tejido enfermo con ampliación de los márgenes para asegurarse que no hay nada mas grave en los tejidos cercanos. También hay otras alternativas que reducen el riesgo con la toma de medicamentos.
La mayoría de las mujeres con hiperplasia atípica no desarrollarán cáncer de mama. Es importante consultar con su médico sobre su riesgo y preguntar que tratamiento, si es necesario tratar, es mejor para usted.
Carcinoma lobular in situ (CLIS): En realidad no es un cáncer mamario y la diferencia con la hiperplasia lobular atípica suele determinarse por el número de ductos afectados y la extensión de la lesión. Esta lesión que permanece estable dentro del lobulillo y no se ha extendido a tejidos circundantes. Por ello se llama “in situ” (en el lugar).
El CLIS es una lesión predisponente o “marcador de riesgo” de desarrollar cáncer invasivo en las décadas siguientes. Una mujer con CLIS tiene de 7 a 11 veces mayor probabilidad de desarrollar la enfermedad que el promedio de la población para esa edad. Si hay además antecedentes familiares hacen que el riesgo sea aún mayor.